
Armar una terraza me enseñó que un atornillador de impacto no sirve para nada en hormigón: la lección de herramientas
Un fin de semana de obra en el exterior me costó dos brocas y una batería sobrecalentada para descubrir que la fuerza de impacto no es percusión y que el hormigón siempre gana.



